De ahí los celos, que tampoco es que sean algo tan terrible. Los celos son una suerte de vara medidora que evalúa la temperatura de las personas, de sus deseos, sus necesidades o sus relaciones personales. Un barómetros de satisfacción personal. La cuestión es si esos celos motivan o, por el contrario, paralizan. En algunas personas, obran ambas cosas.
Tonya Hurley.