martes, 27 de diciembre de 2011

Me he comprado un diario

Los pocos, o nadie, sinceramente no me importa, que leáis esto, diréis... pues vale. Y bien, pues vale, pero lo que he encontrado es algo más que un diario a secas de cualquier adolescente. He entrado recientemente en el mundo adulto y ahora  mismo lo que me preocupan son otros asuntos además de si llevo bien mi maquillaje y si me queda bien mi nuevo corte de pelo.
He notado que últimamente tengo mucho tiempo para pensar en trayectos de bus y metro, y a veces mi cabeza decide irse a otro mundo y analizar de manera fría y distante este en el que vivimos.
Con el diario quiero no solo guardar los sucesos de mis 18 años, sino también plasmar aquellas cosas que se me vienen a la cabeza, para después, a mis 50 años, cuando encuentre un día en una caja vieja lo que hoy es mi nuevo diario, y me de por leerlo, quiero reírme de lo que pienso a hora mismo, o quiero volver a pensar en ello para no olvidar nunca la chica joven que fui, aferrada a un mundo y a unas ideas que seguramente serán muy diferentes a las que tenga entonces.
Me parece interesante pensar que es muy probable que un día decida leer mi diario... aunque esto puede suponer que yo misma crea que soy algo predecible... lo que me lleva a otra de mis teorías absurdas... con las que de momento no tengo intención de aburriros. Si en algún momento decido hacer "público" lo que escribo en mi diario ya lo comentaré.
Dejo una teoría en el aire, o más bien la clave que dio pie a una de mis, de momento pocas, teorías... somos como muñecos manejados por titiriteros que a su vez son manejados por... ¿qué?

domingo, 24 de julio de 2011

Without music, nothing matters at all.

Porque lo que nos ayuda sin quererlo siquiera, son esos ratos a oscuras tirados en la cama escuchando a nuestro grupo favorito, y ahi es cuando nos percatamos de que nuestras vidas no son tan distintas de una cancion triste. No somos tan diferentes de ese cantante que se lamenta por la perdida de la persona amada, no somos tan diferentes de ese cantante que compone para abirnos los ojos sobre lo mal que ban las cosas, porque todos hemos llorado por el amor correspondido o no de alguien, y todos hemos intentado persuadir a alguien para que piense igual que nosotros. La musica es un arte, es una necesidad, que produce tanto pena como alegria. Si no existiese nada seria igual... porque ¿que es un mundo sin arte? Una cancion triste.

martes, 8 de febrero de 2011

Capítulo dos- El encuentro.


-Está bien, vamos... Pero por esto me debes un gran favor – dijo Zack.

-Oh vamos, no seas quejica. Tienes tantas ganas como yo de saber qué es lo que hay ahí dentro. Pero reconozco que debo darte las gracias. Ya me dirás cual es ese favor, ahora vámonos, ¡me muero por saber que ocurre ahí!

Los chicos se encaminaron a lo que podía ser una muerte segura, o bien una grandísima aventura. Aún les quedaban unos minutos de camino por aquel tupido bosque que se hacía más oscuro a cada paso. Finalmente, llegaron a un claro, donde podía apreciarse claramente aquel majestuoso castillo.

-Es impresionante... – dijo Kiara.

-Sí, definitivamente lo es...

-¡Vamos!

Kiara se apresuró hacía la gran puerta de entrada que por cierto, la bloqueaba.

-Pues vaya, y ahora, ¿por dónde entramos?- preguntó Zack.

-Estoy segura de que tiene que haber una entrada por alguna parte...

Kiara estuvo rodeando el castillo durante unos minutos hasta que finalmente gritó:

-¡Eh! ¡Por aquí Zack! Ahí hay una ventana, y no tiene cristal. Si me subo a tu espalda podré llegar y después te ayudaré a subir.

-Está bien... pero quítate las zapatillas, no quiero que me manches mi camiseta nueva.

Kiara subió a la espalda de Zack y se quedo en el hueco de la ventana. Ayudó al chico a subir y los dos entraron en el castillo. Tras unos instantes sacudiéndose la ropa de todo aquel polvo, ambos quedaron maravillados por aquel espléndido lugar. Era una habitación enorme, por la decoración parecía la habitación de un niño de su edad. Tenía una gran alfombra roja en el suelo, con unos detalles de color oro. La puerta que daba acceso a la habitación era una gran puerta doble, que por alguna razón estaban abiertas. La mesa que estaba al fondo estaba llena de papeles. Había muchísimos dibujos de un niño alado sobrevolando el mundo con una sonrisa en la cara.

-Mira Zack, ¿será este Knight?

-No lo creo, nunca he llegado a creerme esa leyenda del todo. Piénsalo, ¿magia? ¿un niño alado? ¿espíritus? No consigo encontrarle el sentido.

De pronto una de las puertas de la habitación se cerró de golpe y justo después, la otra. Zack pudo ver la cara de preocupación que tenía Kiara e intentó consolarla con unas dulces palabras tranquilizadoras.

-Vamos no te preocupes, estamos los dos juntos, no nos pasará nada.

Kiara en ese momento abrazó a su amigo con mucha fuerza, y aunque ella no lo viese, se sonrojó. Era bien sabido que Zack estaba enamorado de Kiara desde hacía ya muchos años y el mínimo contacto físico con ella le hacía sonrojarse. En este momento Kiara dió un grito.

-¿Qué pasa?- preguntó Zack preocupado.

Kiara se limitó a taparse la boca en señal de asombro con una de sus manos y señaló algo detrás de él con la otra. Zack se volvió y tan solo fue capaz de abrir los ojos como platos. Se quedó completamente inmovil.

-¿Quiénes sois vosotros y que hacéis en mi castillo?- dijo la voz de aquel espíritu aparentemente enfadado.

-Y-y-yo... so-o-y Z-zack y es-s-ta es mi am-mi-ga K-kiara- dijo al fin Zack tartamudeando por el miedo.

Kiara mientras tanto pudo observar el aspecto de aquel espíritu. Era un niño de un año mas que ellos, como mucho. Tenía un cabello del color del carbón y unas alas desplumadas se le veían por la espalda. Se armó de valentía y preguntó bruscamente:

-¿Eres Knight?

-¿Acaso te conozco?- preguntó el espíritu asombrado. Al parecer no tenía constancia del gran mito en el que se había convertido desde hacia ya varios siglos.

-No... pero yo sí sé quién eres tú.

domingo, 6 de febrero de 2011

De manera que soy buena escritora...


Eso es lo que me han dicho varias personas, perfecto, dedicado a ellos/as:

- ¡Hey vamos!- gritó Kiara impaciente por llegar.
- Tienes que relajarte, el castillo no se va a mover. Estoy cansado. Creo que por aquí había un banco... ¿Porqué no nos sentamos un poco a descansar?
- Eres un vago Zack, acavamos en empezar a andar. Además, cuanto antes lleguemos antes podrás volver a casa...
Los chicos se dirigían al castillo encantado que aterrorizaba al pueblo de Light. Una vieja leyenda que el sabio del pueblo no paraba de recitar, decía que todo se remontaba a siglos atras.

" Cuando los dragones aún dominaban la tierra y aterrorizaban al pueblo... cuando el ser humano estaba bajo la presión del temor... una familia llegó a las afueras del pueblo de Light. Era una familia adinerada que tenía un hijo de 3 años, Knight. Él era alto y robusto,con una larga barba blanca descuidada y unos elegantisimos atuendos. Ella, era preciosa, de cabellos rubios dorados, de ojos claros de tono verde, brillantes y hermosos. Knight tenía todos los rasgos de sus parientes excepto uno... tenía alas.Unas alas hermosas, de color blanco que reflejaba la luz del sol. Según iba creciendo el niño de cabellos del color del carbón aprendió a volar y se le podía ver sonriente sobrevolar el pueblo. Pero en un día de primavera, eligió un mal momento para hacerlo. Aquel día el mago Heartless llegó a Light y al ver a Knight volar sobre el pueblo, rebosante de alegría, una sensación de envidia le empezó a corroer por dentro.Se paso el resto del día preguntando por el pueblo quién y dónde vivía... A media noche, el mago tocó la puerta del castillo. Lion, el padre de Knight, abrió la puerta y sorprendido preguntó:
- ¿Quién es usted?
A lo que Heartless respondió:
- Me sorprende que no hayais oído hablar de mi, señor. Soy el famoso mago Heartless, que vive en el pueblo de al lado, Kingdom. De vez en cuando paso por aquí a comprar ingredientes para mis pocimas y tinta para rellenar mi libro de conjuros.
- Muy bien, pero , ¿ qué es lo que quiere ?
- Esta mañana, mientras hacía mis compras habituales, ví sobrevolar el pueblo a un joven. Tras mucho preguntar y andar, pude dar con el y con su hogar. ¿Le importaría qué hablase con el durante unos instantes?
- Adelante.
El mago entró en la casa y quedó deslumbrado por la ornamentación tan extrabagante y valiosa que cubría el castillo. Sin duda, Kinght no tenía de que quejarse.
Tras unos minutos andando por los largos pasillos llegaron a la habitación de el chico, y este soprendido por ver a un completo desconocido en sus aposentos dijo:
- Padre, ¿quién es?
El mago se adelantó diciendo:
- Soy Heartless, el famoso mago del pueblo de Kingdom. Quería hablar contigo unos minutos.
- Padre, puede dejarnos a solas, si quiere.
Lion cerró la puerta y la conversación continuó.
- Bien, usted dirá, Heartless.
- Esta mañana he podido observar como sobrevolavas el pueblo con esas majestuosas alas que tienes... Quería proponerte algo.
- Adelante.
- He pensado que a lo mejor, si yo te entrego parte de mis poderes mágicos a lo mejor tú estarías dispuesto a hacerme entrega de tus alas. Siempre he tenído curiosidad por saber que se siente...
Knight rió, lo cual molestó al mago.
- ¿De qué te ries, niño insolente?
- De usted. ¿De verdad piensa que voy a entregarle mis alas? Ellas me dan la libertad que necesito, vuelo y no pienso en nada mas, disfruto y me siento feliz. No las cambiaría por nada.
- Es una pena que hayas optado por ello.
- ¿Cómo dice?
- Digo que es una pena... ya que no quieres darmelas a lo mejor tengo que quitartelas por la fuerza.
El mago comenzó atacando a Knight con conjuros que el, gracias a sus alas pudo esquivar. Tras un largo rato, el mago se rindió y dijo:
- Esto no quedará así.
Y antes de dejar la habitación lanzó un ultimo conjuro, que Knight por desgracia no pudo esquivar. Sus alas se quedaron sin pulmas y ya no podía volar... Meses después Knight murió de tristeza ya que sin sus alas, nada más volvió a llenarle de felicidad, y todo para el se volvió triste y gris. Se dice que el espiritu de el niño alado vaga por el castillo y por el pueblo tanto de Light como de Kingdom buscando al mago para arrebatarle lo que a el le quitó, su felicidad".

Esta historia cautibaba a Kiara y siempre había sentido deseos de explorar aquel castillo, pero nunca se atrebió. Pero Zack sabía lo mucho que Kiara deseaba ir, de modo que se ofreció a acompañarla... Aunque, puede que no fuese una buena idea.

jueves, 27 de enero de 2011

Que quieres que te diga... quiero ser artista.


Quiero algo que me entretenga durante horas sin tener que dejarme los dedos, ni la vista. Quiero algo que me mantenga ocupada y que no me deje la cara coadrada ( como dicen algunos ) y que no me cause ceguera. Quiero algo que impida que mis padres acepten y quiero algo que todos envidien y deseen poder hacer o tener. Quiero algo que por una vez me haga sentirme bien conmigo misma, quiero hacer, exactamente, lo que me de la gana.
Quiero pintar, quiero dibujar, colorear un mundo podrido hace ya varios años. Quiero llenar este planeta de colores, vivos y apagados, calientes y frios, alegres y sordidos... Quiero estudiar Bellas Artes. Quiero hacer lo que me da la real gana, quiero disfrutar estudiando algo que me gusta verdaderamente, y ello no implica un pasotismo general, voy a ponerle todo mi esfuerzo para poder dedicarme a aquello que en realidad siempre he querido hacer.
Que quieres que te diga... quiero ser artista.

Cuando ya nada tiene sentido.


"Tú eres la luz que ilumina mi mundo gris". Tú eres esa persona en la quiero resguardarme cuando las cosas salgan mal, cuando no tenga nadie más a quien acudir. Eres esa persona con la quiero arrejuntarme en el sofá, para mantener el calor, en los fríos días de invierno. Sacas lo mejor de mi, y haces que todo tenga un punto de vista positivo... todo lo haces maravilloso.

No puedo decirte de más maneras que eres esa persona que le dá la vuelta a todo cuando parece que ya nada tiene sentido.