Las personas tienden a ser todas iguales, somos como un montón de muñecos a merced del títere. Pero de entre todos esos muñecos, hay algunos que no son controlados, que han despertado del "sueño", sobresalen porque ya no son como los demás, son como dos puntos rojos en medio de un mundo gris. Esos muñecos tienen la peculiar capacidad de pensar por si mismos y de tomar sus propias decisiones. Tienen unos pensamientos distintos a los demás y muchas veces se ven obligados a reprimirse para poder encajar en esta sociedad homogénea.
No os voy a engañar, me considero uno de esos muñecos que han despertado del sueño. Cada día me doy más cuenta de que mis ideas son más diferentes, de que mis pensamientos no tienen nada que ver con lo comúnmente aceptado en la sociedad que tenemos hoy en día. Hay cosas que no tienen ningún sentido pero todo el mundo ha decidido aceptarlas como lo "éticamente correcto" y nadie se toma la molestia de pensárselo dos veces, como por ejemplo el sexo. Todo el mundo sabe que hay dos tipos de sexo, el sexo por sexo y el sexo por amor, por alguna razón, son incompatibles cuando se mantiene una relación. Es absurdo. Puedes querer a una persona más que a nada y sentir unos deseos irremediables de acostarte con otra simplemente por el placer de acostarte con ella. Es algo que no entiendo ni entenderé jamás. Pero bueno, supongo que habrá un día en que todos esos muñecos despierten del sueño y se den cuenta de las tonterías que se imponen a ellos mismos.